07 noviembre 2006

Febrero – Junio 1997

Viene del post anterior...
El alma se nos abrió en cartas que iban y venían. Como dos escolares, nos dejábamos papelitos o nos los entregábamos y desaparecíamos instantáneamente. Luego, sin planearlo o preverlo, nos encontrábamos de pronto en algún café comentándonos los que escribíamos. La más de las veces, eran cartas impersonales. Relatos, historias, cuentos donde los protagonistas no tenían nombres, donde los escenarios no eran lugares que conocíamos y donde abundaban las metáforas, los símiles y eran tácitos los sentimientos.

Aún así la relación se fue haciendo más intima, más profunda. Pero seguía siendo un silencio el nombre de aquello. Ninguno de los dos nos atrevíamos a pensar siquiera el rumbo que estaba tomando.

Las miradas se hicieron más intensas y se apoderaron de un privilegiado espacio en nuestras conversaciones. Las sonrisas embobadas y el rubor, nos retrotraían a la adolescencia. Las famosas mariposas en el estómago. La angustia asfixiante de la ausencia y la inquietud aplastante de la presencia. De pronto, cuando estábamos cerca, nos volvíamos torpes y decíamos cosas sin sentido, sin advertirlo. Era una sensación exquisita pero que nos quemaba al mismo tiempo, porque ambos llevábamos en la conciencia el peso de nuestras propias realidades paralelas.

Los saludos poco a poco eran cada vez más placenteros. Los besos lejanos se acercaban cada vez más. Se convirtieron en besos de mejilla a mejilla, luego de labios a mejillas y hasta hubo un beso en la frente! Horror! Puede haber algo más pavoso? Lo cierto es que el día menos pensado, me arrebaté en el ímpetu de acercarme. Aquella tarde, plantada frente a él, después del saludo y la sonrisa de alegría al vernos, parece que el tiempo desaceleró la marcha o al menos así yo lo recuerdo. Como si fuera en cámara lenta. Me hinqué para alcanzarlo y besé muy despacito la comisura de sus labios. Dios! Aquel momento besé la gloria sin alcanzarla. Fue un beso cercano, dulce y eterno que no duró más de tres segundos. Fue un beso etéreo y fugaz que nos duró para siempre. Aún se me estremece todo cuando lo recuerdo.

Su cara fue todo un poema! Quizás no lo esperaba. Pero eso si, mi instinto me gritaba que lo deseaba tanto como yo!

Sonaba en aquellos meses, con insistencia, esta canción del Gran Manzanero, que nos unió en la complicidad de lo sabido mas nunca pronunciado:

Entre tu y yo…
No hay nada personal,
Es solo el corazón que desayuna,
come y cena de tu amor.
En el café de la mañana,
en la canción de la semana,
que muchas veces me emociona
y otras tantas...me hace daño.
Entre tu y yo...
no hay nada personal,
sin embargo duermo entre mis sabanas
soñando con tu olor;
vives aquí en mi sentimiento
me ocupaste el pensamiento,
quizás te añore
mas no hay nada personal...
Aunque me inventes los detalles
y te encuentre en cada calle,
yo te juro...
que no hay nada personal!
Sacas a flote mis tragedias...
de repente las remedias!
Me haces loco,
Me haces Trizas,
Me haces mal...
Y así en los dos...
(así en los dos)
No hay nada personal
(no hay nada personal)
te llevo en cada gota de mi sangre
y en el paso de mi andar.
No necesito arrinconarte
ni antes de dormir besarte.
Es que en nosotros...
Ya no hay nada...
personal...
Con un lazo llegó a mis manos aquel cassette para que pudiera oírlo donde me encontrara. Y poco después en una despedida como tantas otras, sencillamente toqué sus labios en un beso inconsciente. Me bajé del carro, cerré la puerta y me alejé sin más, ni más. No caí en cuenta de lo que acababa de hacer hasta una cuadra más allá, cuando ya no podía respirar del cansancio. Entonces me percaté de que caminaba más rápido que de costumbre, como si huyera de algo. Tenía el pulso a millón! Pero claro! Por supuesto que huía! Cómo no iba a huir si acababa de robarle un beso!

Y sucedió que yo, no pude volver a pegar un ojo. Sucedió que yo sentía que la vida se me escapaba de las manos. Que el tren me dejaba y que yo deseaba desde lo más profundo de mi alma abordarlo. Quizás porque ya conocía todo aquello que sentía. Ya lo había tenido una vez y lo perdí y cuando estuve a punto de recuperarlo, la tragicomedia de la vida me abofeteó y me lo arrancó para siempre. Aquello que sentía, lo veía en el amor de mis padres; se les desbordaba en las miradas (aún). Aquello era lo que yo quería en mi vida y no estaba dispuesta a renunciar. Pero, me cargaría al mundo encima. Arrasaría con todo a mi paso. Destrozaría otras vidas con todo aquello. La pregunta era… valían para mí aquellas vidas más de lo que significaba la mía propia?

Llegó una tarde de Marzo. El día estaba nublado y varamos de hablar y hablar en la orilla de La Caracola. La brisa nos arropaba y yo temblaba sin poder evitarlo. Como la primera vez. Las emociones encontradas no me dejaban hablar, ni respirar, ni pensar. No había nada que explicar. Todo estaba brutalmente implícito. Me abrazó cuando logró que me quedara quieta en un solo sitio y me miró a los ojos. Me susurró: - A qué le temes?

Nunca la cercanía y lo que sentíamos fue tan evidente.

Unos días después, en otra tarde robada, contemplábamos el mar. Y hablábamos. Qué tánto hablábamos?! Me pregunto ahora… Se bajó del carro. Dio la vuelta y antes de que pudiera yo bajarme, estaba parado frente a mi. No me dio tiempo de nada. Cuando reaccioné a aquel instante sentí sus labios tibios invadir mi vida. Sentí su aliento cálido perfumándome el alma. Me sentí arrasada y desvastada en un abrazo sin límites. El corazón me traicionaba y el mundo dejó de existir. Si algún día tuviera que describir el momento más emocionante y dulce de mi vida, todo se resumiría a aquel beso. El primer beso. Nuestro primer beso.

De regreso, ninguno de los dos pronunciaba palabra alguna. Para mí, ya no había vuelta atrás. Pero, para él?

Continuará…

16 comentarios:

La Caribeña dijo...

Me encantan tus descripciones y como vas llevando al lector al punto culminante, pero para después dejarnos así colgados??? noooooo, no hagas esoooooooo

El loco dijo...

Gatica estás intensa mujer...pero termina de echar el cuento jejejeje
Saludos y gracias por tus visitas

Ami dijo...

Hola!!! eeey y como va eso???

kisiera agradecer tus saludos y tus ganas.. es primera vez que me paso por aki y ha sido muy encantador

te dejo mis saludo y espeor no leamos pronto!!

besos

ami

Troka dijo...

me encanta como vas echando el cuento, super emocionante! sigo pendiente del desenlace

Anónimo dijo...

Bueno vas a seguir con la intriga????

Te dejo un abrazo en mi blog!!! Disfrútalo!!

Anónimo dijo...

que rica marca la que te acompaña de por vida... el primer beso dificil de olvidar... aunque te topes con muchos primeros despues... nada como el original... saludos con besos gata.... como dijo el loco .. andas intensaaa.... gracias por el link de alfonsina.. sabes .. ese poema que te gusta a mi tambien me mata... no te pierdas mujer.. saludos a los suyos... y besos para ud.

Anónimo dijo...

Gata esa sensación del beso robado.. es algo que he vivido y que tampoco olvidaré!!!

PD Se me pasó comentártelo antes... es que me dejas en ascuas....

Tapa-Amarilla dijo...

{suspiros, suspiros y mas suspiros}
me iumagino toda la descripcion en mi mente...
este cuento esta demasiado de demasiado...
aqui espero lo que falta.
guau-miau

Anónimo dijo...

Que suspensoooo!! No nos dejes con la intriga poor tanto tiempo, está muy interesante el relato

Saludos

Acuarela

Nostalgia dijo...

mijaaa
si esa Caracola hablara
que no diría :)
te leo y me parece estar leyendo algo que me pasó....
y termina el cuento, porfa, que tienes a un gentío en ascuas!!

Maribel dijo...

Llegue a tu blog porque vi tu enlace en el blog de " ami" y la verdd que tu blog esta francamente bien..a ver si cojo tiempo y me pongo a leerlo bien.
Besitos
Maribel

Anónimo dijo...

sigue sigue que me tienes hipnotizado con tus historias.

Besitos

Consuelo dijo...

Estoy aqui anclada, con la mano en mi mejilla y diciendo cada cinco lineas...que lindo, que bello, ahhh esa canciòn, ahh que sentimiento¡¡

Asi me gusta, con detalle, con suspenso, con cada sentir aflorado...me provoca tomar un cafe y volver a leerlo todo otra vez... Espero ansiosa los siguientes relatos de tu linda historia.

Un abrazo fuerte¡¡

khayo dijo...

¡¡¡¡guau guauuu....

cuando la primavera toca es por que toka con todo y brisaaa....

vive y ama sin miedoooooooo

no andaba muerto ando de parranda graciaspor pasar...

aka un gatuno perro amigooo

Lycette Scott dijo...

Exijo la segunta parte con prontitud mujer...

Yamny dijo...

Gatica! Pero muchacha! deja el suspenso!! Vale! Ya nos tienes en ascua a toditos! Definitivamente miga! Tienes el toque perfecto de dejarnos con la intriga siempre! Y ahora a esperar la 3 era pate! Eres cruel!