08 agosto 2006

Ella es... LA OTRA!

Era el mes de Octubre de 2000. El comportamiento normalmente tranquilo y cariñoso de Eduard se había tornado nervioso y distraído. De pronto, había cambiado su empeño de compartir la mayor cantidad de tiempo posible juntos, por una repentina sed de amplitud de espacio propio, libertad y privacidad. Mi sorpresa y suspicacia femenina latían cada día con mayor intensidad.

Aquella tarde del 19 de octubre, recibí su llamada a mi oficina. Con una voz que desbordaba nervios y seriedad, me dijo: -Pu, hice algo que no sé cómo lo vas a tomar. Te esperaré a la salida para que hablemos. Obviamente le hice mil preguntas al mismo tiempo. Detesto el suspenso! No me respondió y, a las 5 y media de la tarde, lo esperé a la salida de mi trabajo. Las manos me temblaban. A pesar de la confianza ciega que tengo en él, ese día temía por lo nuestro. Qué podía haber detrás de todo esto?

Mi sorpresa fue mayúscula. Allí estaba él. Parado junto a Ella. Mis ojos no podían dar crédito a lo que veía. Sus curvas relucían deslumbrantes por el sol de las 6. El la acariciaba embelesado. Ni siquiera había advertido que lo miraba desde hacía rato. Ella era la causante de su distracción, de sus nervios, de sus “sábados para él”. Ella, sin duda era la causa del abismo. De sus insomnios y mis preguntas sin respuestas. De sus evasivas…

Nunca he sido una mujer celosa, pero si, muy mimada. Acostumbrada al Amor y la Idolatría exclusivamente para mí. A ser el centro del universo de mis seres amados: Mi Padre, Mis Hijos y Eduard. La culpa es de ellos, pues a eso me acostumbraron. Ahora, mi corazón latía en desorden mientras hacía un esfuerzo inmenso por contener las conclusiones. La miraba y lo miraba a él y sentía que alguna especie de fuego desbordado dentro de mí comenzaba a escapar de mi mirada.

Ella pondría en peligro lo nuestro, lo pondría en peligro a él! Tenía para aquel entonces 26 años. Era tres años menor que yo y la propia “femme fatal”. De lejos podía advertirse la fuerza de su andar y un poderoso magnetismo que hacía a los hombres voltear a mirarla por donde pasaba. No podía negar su origen italiano y conservaba sus líneas intactas y originales. De dónde carrizo había salido Ella?!

Me acerqué y me paré en frente de los dos… El levantó la mirada y sin decir nada, me abrazó con fuerza. No podía ocultar los nervios, la emoción y con lágrimas en los ojos me dijo: - Pu… ella es: Antonella… verdad que es preciosa?!

Preciosa? Tú te volviste loco? Explícame de donde la sacaste, para empezar… o mejor dicho… explícame qué es todo esto!...Ven, tomémonos algo mientras te explico. De ahora en adelante ella formará parte de nosotros… no te emociona? Nos sentamos en el sitio más cercano y me contó todo. La conoció a través de su amigo Javier, incluso antes de conocerme y fue “amor a primera vista”. Me explicó que Javier no la quería, que no sabía cómo tratarla, que no la valoraba por lo que era realmente y que él había decidido desde la primera vez que la vio, que “Ella sería para él”… No es una belleza? Me preguntaba tras cada pausa. Y Ella, allí, al lado nuestro. Entre nosotros. Imponiéndome el gran atractivo que tenía para los hombres en la cara, pues hasta el mesero se fijaba ella y no le quitaba los ojos de encima.

Al principio me causó rechazo, desconfianza. La consideré una enemiga, una rival muy fuerte. Tan fuerte que había logrado lo que nunca nadie: que Eduard pusiera algo antes que a mí. Pero comprendí más pronto que tarde, que al oponerme a esa relación, sólo conseguiría que Eduard se uniera más a Ella. Así que decidí conocerla y acercarme a Ella. Me tragué el miedo, el orgullo y mis prejuicios. La recibí, aunque con algunas reservas, en mi hogar. Le hice espacio y terminó ganándose mi corazón, pues al final, Ella misma nos unión más.

Al principio fue difícil… Tuve que aprender a compartir a mi marido y que, para pasar más tiempo con él, tenía que pasarlo también con ella. Antonella era muy exigente, pero la cara de satisfacción de Eduard al andar con ella era todo un poema. Aunque lo intenté no pude manejarla, era demasiado para mí. Con sus 226 Kg. pesaba demasiado y la potencia que tenía era indomable para lo que yo podía sostenerla, es más ni siquiera alcanzaba el piso al montarla. Pero aprendí a quererla. Aprendí a confiar en ella y en Eduard, aprendí a no resistirme en las curvas y dejarme llevar por la inercia. Aprendí (aunque no mucho) de su mecánica y su funcionamiento. Pasábamos horas juntos los sábados desarmándola y armándola, con unas cervecitas o unos Gin Tónics para refrescar, terminábamos bronceados y llenos de grasa en el estacionamiento, pero felices. Nos brindó momentos de gloria! Como por ejemplo cuando quedamos Sub-Campeones en el primer Rally de Motos de Alta Cilindrada organizada por Margarita Rider’s; o cuando salíamos a pasear con el Club de Motos y terminábamos solos en alguna playa solitaria queriéndonos más que nunca. Ella me enseñó a amar el viento en mi cara, la velocidad en mi corazón; me enseñó que las gotas de lluvia pueden ser bien dolorosas al chocar con la piel si vas a más de 100 Kms por hora. Me enseñó que la distancia más larga en Margarita es de 15 minutos y que la fidelidad de una máquina se paga con Amor. Que la máquina es parte de la naturaleza del hombre, así como las mujeres tenemos instinto materno, eso en ellos es instintivo y que la felicidad de Eduard es la mía así me quede sin uñas purgando unos frenos o limpiando un filtro de gasolina.

También tuvimos nuestros problemas, si. Como cuando no me fijé en que Eduard había pintado a Antonella y tuve que aguantarme el mismo sermón de reclamo que le habría hecho yo si él no hubiera notado mi nuevo corte de pelo (Cómo carajo iba a fijarme, si la pintó del mismo color! Yo pensé que la había mandado a lavar o a pulir… jajajajajaja) Además cómo podía saber que era “pintura de avión”!. O aquel día de los enamorados en el que recibí de regalo un casco? (sí, un romántico CASCOigualito al de él”) y me preguntaba ¿qué me regalará en mi cumpleaños? ¿un juego de empacaduras o un cambio de aceite?. O la vez que se me ocurrió ponerle silicón al asiento de la moto para que se viera más "limpio y brillante" y Eduard se “resbalaba” en él cada vez que frenaba (jajajajajaja). Pero nos amamos.





Pronto Antonella pasará a manos de otro dueño. Nuestra flamante Moto Guzzi T3, 850 año 77, será seguramente el tercer vértice de otro triángulo. Es difícil para nosotros renunciar a Ella, sobre todo para él. Pero sé que estará bien y nosotros, estaremos en busca, más temprano que tarde, de alguna que llene el vacío que Ella nos deja.




Nunca te olvidaremos, amada Antonella!!!

18 comentarios:

Talyvan dijo...

Entiendo el amor.

De peque~o les tenia panico pero mi papa compro una Suzuki 250cc cuando yo tenia como 13 a~os, me costo un poco por el peso y que siempre de chamo fui retaco. Se la robaron, como 5 a~os despues, e innumerables recuerdos se fueron con ella al punto que en la universidad me conocian como "el chamo de la moto" que siempre estaba en las rumbas de after-class.

Luego vino otra, una Yamaha Virago 535cc. Era mi pasion, hasta que un grandisimo idiota decidio dar la vuelta en "U" justo antes de la entrada del tunel de la Trinidad... me costo no solo la moto, sino casi la vida, permaneci en cama por 2 meses.

Gracias a ese accidente, logre que muchas barreras me acercaran con quien actualmente es mi esposa.

Mas nunca he tenido una y donde vivo solo hace calor durante 4 meses al a~o.. pero las sigo deseando, sigo viendolas por TV y siguen siendo una de mis 1ras selecciones al tomar una revista en un kiosko.

CABINA AÉREA dijo...

No hace falta el que se fue, hace falta el que vendrá..besos gatita

Wari dijo...

La cosa al principio parecia otra historia!! jajajaja
ELLA.... jajajajaja!!!
Yo tambièn competì contra una ELLA, una enduro que al final le agarrè cariño jejejeje
Bueno amiga, ya vendrà otra mejor!!
Un abrazo y espero que tus cosas marchen sobre ruedas!! ;P

Anónimo dijo...

wow chama que linda tu historia, de verdad que esas son las cosas que lo marcan a uno, x 100 pre, me imagino todas aquellas experiencias que vivistes con tu esposo y esa deslumbrante moto!!!!! bueno lo que viene sera mejor y si lo aprendes apreciar igual mejor todavia!!!!

saludos

La NiÑ@

Heroinaescarlata dijo...

Que cuento tan bueno gata, aunque desde principio presentia que se trataba de un objeto.

Mi competencia es con las guitarras, articulos electrónicos y demas churunflos que se le pudan añadir a la guita, en fin... no se puede ser la exclusividad en adoración.

Hily dijo...

Amiga......yo primero que lei el titulo me dije: dioxxxxx habia otra?????

Pero ya leido mas adelante vi de que lo escrito esta lleno de mucha nostalgia....yo soy una gran fanatica de las motos de paseo,me inclino mucho por las shopper pero a mi esposo le fascina manejar una mas deportiva,aunque gracias a dios el no tiene una ahorita(porq si no me deja espelucaaa todo el tiempo)))....

De chama a los 17 y 18 años viaje con un grupo de grandes amigos y mis primos para la colonia Tovar ,Morrocoy y Coro en motos Harley Davidson....lo maximo
Beshos miga,sigo pdte de ti...!Cuente conmigo pa lo q chea!!!!!

El loco dijo...

Muy bueno gatica...al principio pensé
!! coño lo que faltaba!! otra...jajajapero bueno siempre hay un el o ella rondando...mi otra ella es la computadora (la bicha esa)y a mi me comparten con un binguito...
saludos...espero que todo ande marchando

NATISH dijo...

Muy creativo y original tu relato!!
Captaste desde el inicio de la lectura, mi interes por conocer el desenlace!
Felizmente uf!!son cosas materiales sustituibles...
Saludos.

Consuelo dijo...

Qu cosa mas bueeeena amiga¡¡ Lo lei y conforme ibas relatando mi corazon se aceleraba y solo decia DIOS y que le puedo decir a esto ? El colmo¡¡ LO que falatab¡¡ Hay Dios y luego me he reido hasta mas no poder...

Yo tengo un el y se llama portatil.. mi esposo la odia y lo mas triste es que no creo que algun dia la llegue a querer jajaj.

Besos me ha encantado esta hsitoria¡¡ Me gusta leerte asi, tienes espiritu de Ave Fenix

Troka dijo...

muchacha, tremenda moto, un clásico...con razón ese enamoramiento de Eduard que tú muy bien supiste hacer encajar entre ambos.
Muy bueno el cuento!

Carola315 dijo...

Que barbaro gata!!!
te digo que cuando empece a leer tu post, pense en un escrito que quise publicar pero no llegue a terminar que se llama Tu Harley Davidson y mi Tatay (guitarra) y habla de algo parecido a esto!!
que bueno que es solo "ruido" y no da~o, lo que hace Ella, la moto.
Saludos

Animalmecanico dijo...

Chica, ya me habia asustado...je je je..no te preocupes, una nueva antonella podra venir pronto...Saludos

La Caribeña dijo...

Ya estaba yo aquí embarrá del susto y resultó ser una motora, JAJAJAJAJAJAJA!!!

Te quedó buenísimo.

Cesar Vo dijo...

Gata,

Sinceramente parece que te pega mas a ti que a el sacar a la otra de sus vidas. Despues de leer esto, no quisiera estar es sus zapatos ya que luce como un despecho seguro en ustedes cuando se concrete la venta. Pienso en la Glosa de los tres adioses para esta despedida, espero ayude de alivio para el momento de decirle adios al menos tres vecsea a la Italiana con la esperanza de recuperarla en el futuro.

Un Beso,
CV

De Manuel Graterol Santander

LA TARDE COMO CON PENA
SE PUSO UN TRAJE CENIZO
PARA UNA SOLITA AUSENCIA
TRES VECES NOS DESPEDIMOS


Que pena la de no verte
y estarte viéndote en sueños
en el suspiro pequeño
mitad vida mitad muerte
sin querer querer, quererte
sin ser de otro verte ajena
y mientras el viento suena
su guitarra entre las hojas
se estremece de congojas
LA TARDE COMO CON PENA

Que tarde para decirte
que es amargo estar soñando
escucharte conversando
y despertar sin oírte
escribirte y escribirte
sin recibir ni un aviso
sentir que el aire huidizo
hacia tu recuerdo avanza
y saber que la esperanza
SE PUSO UN TRAJE CENIZO

Que pena la que me hiere
estar los dos sin estarlo
buscar amor encontrarlo
y decir que no se quiere
sentir que casi se muere
la angustia con la presencia
amarse con la frecuencia
de corazones enteros
y tomar muchos senderos
PARA UNA SOLITA AUSENCIA

Que tonto para engañarnos
apurando este desprecio
ponerle al olvido precio
y sin darnos cuenta amarnos
para otra vez encontrarnos
y ser así lo que fuimos
por eso cuando quisimos
enterrar todos los besos
rogando por tres regresos
TRES VECES NOS DESPEDIMOS

Tapa-Amarilla dijo...

Hola mi gata, tranqui que ti no te cambian ni por una del ochenta jejejeje!!!!

Consuelo dijo...

Hola gatica como va todo ?
Cariños

Maria Alecia Izturriaga dijo...

Gatica, caramba, me perdí unos días y tu vida ha dado más vueltas que una licuadora.
A mi me pasó algo parecido el día que Pocho se presentó con jet ski. Primero, casi lo mato pensando en lo que nos iba a costar la gracia y después le agarré tanto cariño que cuando la vendió quien lloró fui yo.
Ojalá que tus cosas se resuelvan pronto. Lo importante es que ya tu ánimo ha mejorado notablemente. Lo demás es fé y tiempo.
Un abrazo

La Barquisimetana dijo...

Amiga pasando por aqui a dejarte misa saludos... Espero que estes bien, y con el mismo animo de siempre de echar para adelante. Ya vendrán mejores cosas. Un Besote!!!